Si el día anterior las actividades de esta edición del Día de la Música Heineken se extendieron durante toda la jornada, el casillero que marcaba la fecha de este 21 de Junio explicaban la necesidad de una programación más reducida, pero no por ello menos interesante. De las colaboraciones realizadas especialmente para esta edición, quedaba por comprobar la que realizaron Standstill y Polock. Estos últimos fueron los encargados de abrir la noche, demostrando que no todo era fútbol en Madrid. No se puede decir que la banda valenciana hay inventado nada o que ofrezca un giro estilístico importante a la tradición de pop con guitarras urgentes, pero lo cierto es que los valencianos son capaces de elaborar certeras composiciones que enganchan a la primera, recordando en muchas ocasiones a Phoenix o a unos The Strokes menos eléctricos. Repasaron su reciente debut, con la inicial "Sometimes", "Fireworks" y "Tangerines and Unicorns" como momentos destacados. Si siguen creciendo así y perfilan un poco más su personalidad, tendremos banda para rato.
De Standstill ya conocíamos sus virtudes, pero siempre da gusto ver a un grupo que intenta superarse con cada nuevo disco y no se encierra en formulas. Con "Adelante Bonaparte", la banda liderada por Enric Montefusco se muestra más desnuda que nunca en lo lírico e igual de ambiciosa en lo musical. Con "Todos en Pie" y "El Resplandor" comenzaron un concierto que acabaría en catarsis, entrelazando parte de su nuevo disco y algunos de los momentos más celebrados de "Vivalaguerra". Especialmente bien recibidas fueron "¿Por qué me llamas a éstas horas?", "1,2,3 sol" y "Feliz en tu Día". Con la emoción esperanzadora de "Adelante Bonaparte (I)" cerraron un set con el que probaron una vez más que hay pocos grupos (aquí o en cualquier otro sitio) capaces de hacerles sombra. Muy grandes.
En su primera actuación en Madrid, The xx llegaron con la estela de grupo de moda, gracias a un disco de debut celebradísimo, pero también con la sombra de la duda sobre su directo. Lo cierto es que su música no está hecha para cualquier lugar y momento. Un recinto cerrado y con buena acústica y la oscuridad y tenues juegos de luces crean el entorno adecuado para que sus historias de deseos post-adolescentes brillen con más fuerza. El Teatro Circo Price reunía esas condiciones, y por eso el trío londinense triunfó. Con la intro de su debut y "Crystalized", las voces de Romy Madley y Oliver Sim susurrando y los bajos del MPC de Jamie Smith, se encontraron con el público entregado desde el principio. Interpretaron casi todo su debut, con la inclusión de su ya clásica versión de "Do You Mind" y los pasajes de "Wicked Game" (Chris Isaac) en "Infinity". Con "Stars" se despidieron dejando el listón alto de este Día de la Música Heineken 2010.